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Baden-Powell murió en Kenia el 8 de enero de 1941.
Al revisar sus cosas se encontró unas cartas de despedida
escritas al parecer con mucho tiempo de antelación
a su muerte, esta es una de ellas dirigida a los jefes. Quería
dejar un mensaje que influya no sólo a los jefes de
su época, sino un mensaje que no pierda su valor en
el tiempo.
Queridos Hermanos
Scouters:
Cecil Rhodes dijo al final de su vida (y yo a mi vez creo
en esa verdad): "Tanto que hacer y tan poco tiempo para
hacerlo".
Nadie puede esperar a ver la consumación, así
como el comienzo, de una gran aventura, en el corto espacio
de una vida.
Yo he tenido una experiencia extraordinaria al ver el desarrollo
del Escultismo, desde su inicio hasta la etapa presente. Pero
hay una vasta tarea por delante. El Movimiento está
solo comenzando. (Cuando hablo de Escultismo me refiero también
a las Guías).
La parte que puedo reclamar como mía en la promoción
del movimiento, es la de haber tenido tanta suerte en encontrarlos
a ustedes, hombres y mujeres, para formar un grupo del temple
adecuado en el cual puede confiarse en llevarlo hasta la meta.
Harán bien en mantener los ojos abiertos, a la vez,
para buscar sucesores dignos a quienes ustedes, confiada mente,
puedan entregar la antorcha.
No permitan que llegue a ser una organización asalariada:
consérvenla como un movimiento voluntario, de servicio
patriótico.
El Movimiento ya se ha establecido en el relativamente corto
período de su existencia, sobre una base amplia y fuerte,
muy alentadora de lo que podrá llegar a ser en los
años venideros.
Su meta es formar ciudadanos sanos, felices y serviciales,
de uno y otro sexo, para erradicar el estrecho egoísmo
prevaleciente, personal, político, sectario y nacional,
sustituyéndolo por un más amplio espíritu
de auto sacrificio y de servicio a la causa de la humanidad;
para así desarrollar buena voluntad y cooperación
mutuas, no sólo dentro de nuestro propio país,
sino en ultramar, entre todos los países.
La experiencia demuestra que esta realización no es
ociosa ni un sueño fantástico, sino una posibilidad
práctica -si trabajamos por ella; y querrá significar,
cuando la alcancemos, paz, prosperidad y felicidad para todos.
La "promesa alentadora" está en el hecho
de que los cientos de miles de muchachos y muchachas que están
aprendiendo hoy nuestros ideales, serán los padres
y las madres de millones en un futuro cercano, cuando ellos
a su vez imbuirán los mismos ideales -"siempre
que sean inculcados inequívoca y verdaderamente en
ellos, por sus dirigentes actuales".
Por lo tanto, ustedes, como Dirigentes y Guiadoras, no solamente
están haciendo un gran trabajo por los hijos de los
vecinos, sino que también están ayudando de
manera práctica a realizar el Reino de Dios, de paz
y buena voluntad, en la tierra.
Así, en el fondo de mi corazón, les deseo Buena
Suerte en vuestro empeño.
BADEN-POWELL
(Jefe mundial de los scouts)
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